RADIO OCEANO…FALTA QUE FAI.

Que RADIO OCEANO haya sido una joya oculta durante más de treinta años, denota, entre otras cosas, lo autocomplacientes que somos y seremos. Cuando todo el mundo se emborrachaba con el neón y el flúor que irradiaban escenas como la de Madrid o Vigo, en A Coruña un cuarteto a la vieja usanza (bajo, guitarra, batería y voz) destilaba rabia, talento y actitud a raudales. Por lo que he ido descubriendo, poco caso hacían a lo que pasaba en otras ciudades, vamos, que les importaba un pito. Embutidos en ropajes oscuros, que ya los distanciaba de las estridencias que marcaba la época, concentraron sus energías en hacer canciones, si, CANCIONES. “Fritz”,” El Balcón”, “Reconversión”, “La Educación” o “Sexo Soviético”, componen uno de los repertorios más originales y contundentes de la supuesta década dorada del pop estatal. A nivel letras, creo sinceramente que eran más que avanzados. En la forma y en el fondo, claustrofobia literaria que te atrapa de manera kafkiana, escenificando en tu cabeza, cada una de las frases que espasmódicamente escupía “Rotring”. Musicalmente también optaron por su camino, sin premisas más allá de su querencia por el punk más oscuro, por influencias bien asimiladas como JOY DIVISION, mis adorados STRANGLERS, SIOUXIE, MAGAZINE o los primerísimos y contundentes ULTRAVOX.

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Siempre cuento lo que RADIO OCÉANO ha significado en mi vida. Durante muchos años, esa joya que el mundo se perdía era disfrutada por mi de muchas maneras. Evidentemente, poniéndome sus canciones, como me gusta hacerlo, con parsimonia, en comunión con mi tocadiscos. “Nin Falta Que Fai” ha sido uno de los discos que más ha sonado en mi casa cuando nos reunimos los amigos, era la carta que me guardaba para ganar irremediablemente la partida de ver quién se sorprendía más, “¿Cómo?¿Qué eran de Coruña?¿De qué año?, joder, no tenía ni idea…” eran las contestaciones y reflexiones que surgían después de una primera escucha, lo que me provocaba, para que negarlo, un inmenso placer y orgullo.

Adoro ese disco, y mira que siempre he criticado la portada porque creo no refleja el contenido y un prensaje del vinilo que da pena… aún así, es un disco más que infalible.

Así que un día me decidí a que dejase de ser un secreto, para que pudiese ser disfrutado y deleitado por el planeta tierra, no sólo por mi circulo de amigos y comensales. No es la primera “profanación sonora” que hago, pero quizás haya sido la más especial hasta el momento, así que de entrada tengo que agradecerle a Nonito Pereira el primer estímulo, por todo lo que ha conllevado esto. En primer lugar, conocer personalmente a estos tipos: Rotring, Pablo, Romero y Punta, maravillosos todos y que confirman todas las sensaciones que asimilé sobre ellos escuchando sus canciones. Por otro, profundizar en las raíces del por qué de esas canciones, el compromiso social asociado al compromiso artístico, al utilizar ese medio para reivindicar la lucha activa en la época que la gente quería ser un bote de Colón. Un contexto social el de esa primera época que desconocía en su esencia, y qué me ha encandilado por su personalidad arrebatadora, con olor a óxido y salitre, a postfranquismo y actitud.

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“MEMORIAS DO ÓXIDO” es el resumen de todo lo que RADIO OCÉANO fue, pero también el inicio de una nueva época, dado que han decidido desempolvar los instrumentos y reactivar la guerrilla sonora que fueron y son. Vanguardia en estado puro. Ellos decían que esto no era Hawaii ni falta que hacia, yo digo que proyectos como el suyo hacen falta, vaya si lo hacen